1
El Emperador Tenchi
En el arrozal de otoño
la estera tosca
de una choza provisoria en la cosecha
las mangas de mi traje
se humedecen de rocío.
2
La Emperatriz Jitô
La primavera pasó
el verano parece haber llegado
blanquísimos vestidos
puestos a secar
en el Monte Ama-no-kagu.
3
Kakinomoto no Hitomaro
En la montaña de arrastrada falda
la pendiente cola del faisán
la cola larga
larga noche
¿en soledad dormiré?
4
Yamabe no Akahito
Salgo al Golfo de Tago
y miro:
en la blanca
cúspide del Fuji
está cayendo la nieve.
5
Sarumaru Daifu
En lo profundo de la montaña
me abro paso entre hojas rojas
del ciervo que brama
oigo la voz
el otoño es triste.
6
Chûnagon Yakamochi
En el puente
que tienden las urracas
se ve el blanco
de la escarcha que se forma:
la noche está avanzada.
7
Abe no Nakamaro
Hacia los llanos del cielo
alzo la vista y miro:
en Kasuga
en la colina de Mikasa
¿estará saliendo la luna?
8
El Monje Kisen
Mi choza
al sudeste de la Capital
vivir así
donde viven los ciervos
Monte Triste lo llaman.
9
Ono no Komachi
El color de las flores
se apagó
ociosa
viendo el paso de mi vida
en el transcurso de una larga lluvia.
10
Semimaru
Esta -donde
de ida y de vuelta
se separan
amigos y extraños-
es la frontera de la Cuesta del Encuentro.
11
Sangi Takamura
Por las llanuras del océano
a las cien islas
salí remando
decíselo a mi gente
barca de pescador.
12
Sôjô Henjô
Viento celestial
cerrá con tu soplo
el pasaje entre las nubes
que detenga por un rato
la imagen de la joven.
13
El Ex Emperador Yôzei
De la cumbre del Tsukuba
bajan las aguas
del Mina
el amor acumulado
viene haciéndose un abismo.
14
Kawara no Sadaijin
En Michinoku
los tortuosos estampados de Shinobu
por quién
pues no por mí
la turbación que empieza a penetrarme.
15
El Emperador Kôkô
Por vos
salgo al campo en primavera
y recojo hierba joven,
en las mangas de mi traje
está cayendo la nieve.
16
Chûnagon Yukihira
Me voy
a las cumbres del Inaba
donde medra el pino
si oigo que me esperan
en seguida volveré.
17
El Cortesano Arihara no Narihira
Ni en la era
de los dioses poderosos
se oyó
que las aguas del Tatsuta
se tiñeran carmesí.
18
El Cortesano Fujiwara no Toshiyuki
A la costa del Golfo de Sumi
las olas se acercan
aun en la noche
mi trayecto, cuando sueño,
¿por qué esquiva las miradas?
19
Ise
Aunque sea el corto trecho
entre los nudos de las cañas
en la playa en Nani-wa
¿que pase este mundo
sin vernos?
20
El Príncipe Motoyoshi
Sumido en la tristeza
ahora me es igual
cual baliza en Nani-wa
aun a riesgo de la vida
pienso verte.
21
El Monje Sosei
Ya venías, dijiste
y tan sólo por eso
es la luna del alba
en la luna novena
lo que espero y aparece.
22
Bunya no Yasuhide
Si tan pronto como sopla
se marchitan
hierba y árbol del otoño
bien está que el viento en la montaña
se llame Tempestad.
23
Ôye no Chisato
Al mirar la luna
por mil cosas
estoy triste
pero no es sólo mío
el otoño.
24
Kwanke
Este viaje
por ahora ni una ofrenda de papel
en el Monte Ta-muke
un brocado de hojas otoñales
a merced del dios.
25
Sanjô no Udaijin
Si el nombre lleva
hiedra de amor
del Cerro de la Cuesta del Encuentro
¡si en secreto hubiese modo
de hilarla, de venir!
26
El Príncipe Teishin
Hojas de arce rojas
de la cumbre del Ogura
si tienen bien dispuesto el corazón
esperen la nueva
visita imperial.
27
Chûnagon Kanesuke
Del Llano de Mika
mana
el Izumi
miré y amo
¿cuándo fue?
28
Minamoto no Muneyuki
En la aldea de montaña
en el invierno
es mayor la soledad
al pensar que ya no están
ni la hierba ni los ojos de los hombres.
29
Òshikôchi no Mitsune
Por conjetura
cortaré
la primera helada
me confunde
crisantemos blancos.
30
Mibu no Tadamine
La luna del alba
aparece indiferente
desde el adiós
no hay cosa más triste
que el amanecer.
31
Saka no Ue no Korenori
La primera luz:
al punto de verse
cual luna del alba
la blanca nieve caída
en la aldea de Yoshi-no.
32
Harumichi no Tsuraki
En el río de montaña
el viento hizo
un embalse
que frena la corriente
son hojas rojas de arce.
33
Ki no Tomonori
El brillo del cielo
un día sereno
en primavera
¿por qué será que inquietas
caen las flores?
34
Fujiwara no Okikaze
¿A quién
haré mi camarada?
Ni los pinos
de Taka-sago
llegan a ser viejos amigos.
35
Ki no Tsurayuki
De la gente
no conozco el corazón,
en la vieja aldea
las flores exhalan
el antiguo perfume.
36
Kiyohara no Fukayabu
La noche estival
recién empieza
y ya amanece
¿en qué lugar de las nubes
estará la luna?
37
Funya no Asayasu
Sobre el claro rocío
sopla el viento sin cesar
en campos otoñales
no ensartadas
se esparcen las gemas.
38
Ukon
Que me haya olvidado
no me importa
juró
y por su vida
sí me inquieto...
39
Sangi Hitoshi
En el ralo pastizal
un campo de bambú enano
lo sufro en silencio
pero rebosa
el amor de una persona.
40
Taira no Kanemori
Lo sufro en silencio
pero en el rostro se advierte
al punto que la gente
pregunta si es mi amor
lo que me aflige.
41
Mibu no Tadami
La fama de mi amor
tan pronto
se echó a andar
aunque en secreto
me enamoré.
42
Kiyohara no Motosuke
¿No juramos
uno a otro las mangas
estrujando
que al monte Sue-no-matsu
las olas no lo van a superar?
43
Gonchûnagon Atsutada
Comparado
con el corazón
después de habernos visto
antes la melancolía
no existía.
44
Chûnagon Asatada
Si no hubiese
en cambio
encuentro alguno
ni yo ni esa persona
sufriríamos la inquina.
45
El Príncipe Kentoku
Que haya
quien se apiade
es impensable
y yo en vano
tendré que perecer...
46
Sone no Yoshitada
El Paso de Yura
cruza un barquero
sin timón
la ruta del amor
que no sabe su rumbo...
47
El Monje Ekei
La maleza
crece exuberante
en la solitaria casa
gente no se ve
vino el otoño.
48
Minamoto no Shigeyuki
Con la violencia del viento
el oleaje que bate la roca
el propio cuerpo
hecho pedazos
sumido en pensamientos...
49
El Cortesano Ônakatomi no Yoshinobu
En las puertas del Palacio
el fuego que enciende el centinela:
de noche arde
de día se va extinguiendo
lo que siento.
50
Fujiwara no Yoshitaka
Por vos
he despreciado
hasta la vida
si tan sólo fuera larga
es ahora mi deseo...
51
El Cortesano Fujiwara no Sanekata
Tanto que ni
decir se puede;
la moxa del I-buki
no sabés cuánto
arde el amor...
52
El Cortesano Fujiwara no Michinobu
Si amanece
oscurecerá
y aunque lo sé
qué odiosa
es el alba...
53
La madre de Utaishô Michitsuna
Lamentándome
la noche acostada en soledad
el tiempo hasta el amanecer
¿sabés
qué largo es?
54
La madre del Gidôsanshi
No olvidar
hasta el final
es difícil:
ojalá hoy terminara
mi vida...
55
Dainagon Kintô
El ruido de la cascada
hace mucho
se extinguió
pero su fama
corre y aún se oye.
56
Izumi Shikibu
Quizá deje de existir;
ante el recuerdo
de un mundo fuera de éste
si una vez más
te viera...
57
Murasaki Shikibu
Nos topamos
y apenas me doy cuenta
sin siquiera cerciorarme
desaparece entre nubes
de medianoche la luna...
58
Daini no Sammi
Monte Arima
bambudal de Ina
si sopla la brisa:
aj, sí,
cómo olvidarte.
59
Akazome Emon
Sin vacilar
me acostaría
pero la noche avanza
y miro la luna
hasta que declina...
60
Koshikibu no Naishi
Monte Ô-e
yendo por la ruta de Iku-no
está lejos:
aún no vi cartas ni hollé
Ama-no-hashi-date.
61
Ise no Taifu
De la antigua
Nara, la capital,
cerezos de óctuple flor
hoy en el Palacio
nónuple el perfume...
62
Sei Shônagon
En plena noche
un falso canto de gallo:
aun con ese ardid
jamás la Barrera
de la Cuesta del Encuentro dará paso.
63
Sakyô no Daibu Michimasa
Ahora, nada más que estoy dispuesto
a desistir del amor:
sólo eso
pero, sin intermediarios,
si hubiese cómo decirlo...
64
Gon no Chûnagon Sadayori
Amanecer
nieblas fluviales del U-ji
aquí y allá
apareciendo
en cada bajío las estacas de las redes.
65
Sagami
En amargura y tristeza
las mangas que ni seco
pero por un amor
se echará a perder mi nombre:
es eso lo que lamento.
66
Saki no Daisôjô Gyôson
Sintamos
mutua simpatía
cerezo silvestre
aparte tus flores
no hay nadie conocido.
67
Suhô no Naishi
Sólo el sueño
de una noche en primavera
fue la almohada de tu brazo
se alzarán vanos rumores:
es eso lo que lamento.
68
El Ex Emperador Sanjô
Si a mi pesar
mi vida en el triste mundo
se prolonga
seguro extrañaré
la luna de esta medianoche...
69
El Monje Nôin
Al soplar la tempestad
las hojas rojas de arce
del monte Mi-muro
se hacen brocado
del río Tatsu-ta.
70
El Monje Ryôsen
Si en mi soledad
salgo de la casa
y miro:
por todas partes el mismo
anochecer de otoño.
71
Dainagon Tsunenobu
Al anochecer
acompañando el ruido de hojas
del arrozal frente a la entrada
en la choza de cañas
sopla el viento de otoño.
72
La Cortesana de la Princesa Yûshi, Señora Kii
Oigo el rumor
alto en la playa de Taka-shi
las olas que hacen ruido en vano
no salpicarán, las mangas
no se me van a mojar.
73
El Ex Chûnagon Masafusa
En la cresta de Taka-sago
los cerezos
florecieron
que no se alce la bruma
de las estribaciones.
74
El Cortesano Minamoto no Toshiyori
Enajenada de mí
pero en Hatsu-se
una tormenta de montaña
por que arrecie su dureza
no recé...
75
Fujiwara no Mototoshi
Diste tu palabra;
como moxa confiada en el rocío
así mi vida
ah, parece que este año
también el otoño pasará.
76
El Monje y Ex Primer Ministro
A las llanuras del océano
salgo remando y al mirar
la casa de las nubes del cielo
se confunde
con las olas blancas de alta mar.
77
El Ex Emperador Sutoku
Con la velocidad de los bajíos
en las rocas se traban
los rápidos
aunque apartados, al final
nos vamos a encontrar.
78
Minamoto no Kanemasa
Con la voz
de los chorlitos
que van a la isla de Awaji
cuántas noches despertó
el guardia del Puesto de Suma.
79
Sakyô no Daibu Akisuke
En el viento de otoño
de las nubes que pasan
se acerca una brecha
la luna que se asoma
y su claro resplandor.
80
Taikenmon'in no Horikawa
Si largo es
el afecto no lo sé
como el negro cabello
turbada, esta mañana
en esas cosas pienso.
81
Gotokudaiji no Sadaijin
Un cucú
al dirigir hacia su canto
la mirada
sólo queda
la luna del alba.
82
El Monje Dôin
Pese a la tristeza del amor
la vida
está
pero son las lágrimas
las que no soportan el dolor.
83
Kôtaikôgû no Daibu Shunzei
En el mundo
no hay camino
y aun en lo profundo de los cerros
donde pensativo me interné
da el ciervo sus bramidos.
84
El Cortesano Fujiwara no Kiyosuke
Si mi vida se prolonga
también estos días
quizá recordaré;
tiempos que juzgué penosos
ahora los extraño.
85
El Monje Shun-e
Tiempo de cavilar
toda la noche:
no amanece
y hasta la rendija del dormitorio
es cruel...
86
El Monje Saigyô
¿Acaso es la luna
que dice: "echá lamentos"
y hace cavilar?
Con cara de queja
mis lágrimas...
87
El Monje Jakuren
Un chaparrón
el rocío aun no se seca
en las hojas de los cedros
asciende la niebla
atardecer de otoño.
88
La Intendente de la Ex Emperatriz Kôkamon
En la playa de Nani-wa
un tramo en los rastrojos de las cañas
una noche de sueño pasajero
por eso, entregada la vida, una baliza
¿amando tendrá que transcurrir?
89
La Princesa Shikishi
Si el hilo del alma
se corta, que se corte
pues si se prolonga
temo incluso que flaquee
la paciencia.
90
Impumon-in no Taifu
Si mostrar pudiera...
ni las mangas de los pescadores
de la Isla de O
que se mojan y se mojan
cambian de color.
91
El Regente y Ex Primer Ministro Gokyôgoku
Canta un grillo;
en la noche escarchada
en la fría esterilla
sobre una manga del traje
¿en soledad dormiré?
92
Nijô-in no Sanuki
Mis mangas
una roca en mar abierto
que en bajamar no se ve
ninguna persona lo sabe
no tienen ni cuándo secarse.
93
Kamakura no Udaijin
Ojalá el mundo
fuese por siempre igual
la sirga del bote de un pescador
que avanza por la playa
conmueve...
94
Sangi Masatsune
Viento de otoño
del Monte Yoshi-no
noche avanzada
vieja aldea, frío
se oye golpear los vestidos.
95
El Ex Arcipreste Jien
Impropiamente
cubren
la nación del triste mundo...
en los montes donde estoy establecido
las mangas en tinte negro.
96
El Monje y Ex Primer Ministro
No las flores
que induce la tormenta
nieve del jardín:
el que va decayendo
soy yo...
97
Gon Chûnagon Sadaie
A quien no viene espero
en la Bahía de Matsu-ho
en la calma vespertina
sal de algas puestas a quemar
yo tambien estoy ardiendo.
98
Junii Ietaka
Arroyo de los Robles
que susurran en el viento
al anochecer
las abluciones
dan prueba del verano.
99
El Ex Emperador Gotoba
Hay personas apreciables
y hay personas reprochables
en lo insípido
del mundo pienso
por eso yo me hundo en pensamientos...
100
El Ex Emperador Juntoku
Castillo de cien piedras...
helechos al borde de viejos aleros
por mucho que se lo añore
no alcanza
antiguo tiempo...